sábado, 30 de julio de 2011

If my thoughts could be seen ...

A veces cuando voy sola por la calle, o en el autobús, o en el metro, me da por pedir perdón. Pero pido perdón mentalmente. Y es que nunca se sabe si alguien a tu alrededor es capaz de leer el pensamiento. Y claro, si un alma cándida cae en mi "canal de televisión" mental privado, lo más posible es que acabe llorando en un rincón, mientras se chupa el dedo, porque normalmente no voy pensando en nubecicas perfumadas con forma de bebé oveja, ni en perritos vestidos de colegial. En cambio lo que sí que puede encontrar son sempiternos despotriques de la gente que tengo cerca, ganas de partir alguna que otra cabeza y más rencor que azufre hay en el infierno.

Así que por si esto lo lee algún mentalista, le pido perdón de antemano; y en caso de que la función haya sido de su agrado, le recomiendo que no olvide sintonizar mi canal los lunes a las siete en punto de la mañana. Gore del duro, del bueno.

Y me he olvidado de cómo se escribe, así que ya puestos, pido perdón también. Para la próxima prometo no abusar de frases telegráficas.

3 comentarios:

  1. Texto de frases telegráficas a lo Joyce ya, mostrando el odio visceral de las siete de la mañana. Eso, y pasar a la historia de la literatura por ello.

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  2. No me tienes, no me tientes, que sería capaz de escribir mi propio ulises ambientado en cualquier lunes laborable...

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