lunes, 3 de octubre de 2011

Estoicismo aplicado ( e ironía )


"En realidad nunca pasa nada
Y si pasa... ¿qué importa?
Y si importa... ¿qué pasa?"



jueves, 29 de septiembre de 2011

Chistes cortos y chascarrillos de autoinvención. Vol I

Tu novia está tan insatisfecha que te llenó las sábanas de migas de surtido Cuétara cuando se enteró de que en la variedad está el gusto.



martes, 27 de septiembre de 2011

Manifestaciones masivas en Chueca por el desamparo de los pasivos


Miles de personas han salido a la calle hoy para manifestar su repulsa ante las declaraciones de Alessio Rastani, un "trader" de la City Londinense que fue entrevistado por la BBC. En sus declaraciones instó a la gente a que protegiera los activos, generando un alarmismo que ha desembocado el desprecio hacia el colectivo gay pasivo y un estado de desamparo sin precedentes en esta generosa fracción de la comunidad gay.




Las reacciones no se han hecho esperar. En declaraciones en exclusiva para El Manicomio, el portavoz de las movilizaciones aseguró: "no nos hace falta que la marica esta del trader nos mande a tomar por culo, nosotros ya nos sabemos buscar la vida" tras lo cual añadió "puta!", apostilla que el equipo de redacción no ha sabido interpretar en relación a la noticia. Por su parte, muchos de los activos han logrado sacar partido de la coyuntura, accediendo a ser apadrinados por la multitud de pequeños inversores que se han interesado en asegurar su capital.

Nada

¿Nada...? ¿Nada...? ¿Nadadadadá...?

lunes, 19 de septiembre de 2011

Insectos al volumen de Godzilla.

A mí si alguien me dice eso de "tómatelo con filosofía", me entran bastantes ganas de matar. Porque ya que estamos, no sé, concreta un poco, ¿a qué escuela me acojo? ¿a qué linea de pensamiento? Porque hay para escoger y no muchas son positivas, ¿eh?

Y esto no tendría que ser así. Yo tendría que estar viviendo con un gato gordo y peludo en un ático de grandes cristaleras, bebiendo vino y escuchando a Elvis Costello; pero lo más parecido a eso que tengo es un paquete de galletas Príncipe empezado. Algo va a tener que cambiar un día de estos.

Estoy premenstrual, y mi compañera de piso está escuchando ruidos de insectos con el sonido macroampliado. Ahora mismo estoy en el monte Fuji rodeada de una plaga de megacigarras que van a explotar. Pero mañana será lunes y la explotada seré yo.

Y ya si eso, algún día vengo y escribo algo estando de buen humor, y a ser posible no muy egocéntrico. Pero eso, otro día.

martes, 13 de septiembre de 2011

miércoles, 31 de agosto de 2011

Colecciones

Velas, broches, falta de tiempo libre, vestidos, canciones, botellas de cristal, postales, zapatos, risas, horas de sueño, bufandas, tazas, libros no acabados, botas, no citas, medias, guías de viaje, finales de historias, cartas del banco sin abrir, pecas, inseguridades, granizados, conversaciones, grupos musicales femeninos, paquetes de pañuelos empezados, botes de sacarina, carpetas en el correo, quebraderos de cabeza, olores, tuppers vacíos, megavatios, pulseras de festivales, ideas, títulos de películas por ver, tintes rojos, dudas, listas en libretas, suscripciones a blogs que no me da tiempo a leer, dolores de espalda, entradas de conciertos, pocas ganas de trabajar, pilas para tirar, pizzas cuatro quesos, bolsos, ropa para planchar, sms, cosas de lunares, decepciones.

lunes, 29 de agosto de 2011

¿Qué hace una chica como tú en un sitio como este?

Después de ver esta peli, amén de constatar que la crisis del cine español viene de largo, llegué a estas conclusiones:

- En 1978 no había escuelas de cine, y para escribir un guión sólo contabas con tu talento. Conceptos como conflictos, subtramas y calentarse la cabeza para dar con argumentos resultones no significaban nada para algunos guionistas. Ni para los que pagaban por que se hicieran ciertas películas.

- Los secundarios clásicos, únicos actores formados del momento, eran unos carcas. Molaba mucho más meter al equivalente de Dani Martín jugando a ser un malote. Para después dar saltos a cuatro patas maullando en un intento (¡exitoso!) de seducir a una madre de familia torturada.

- En un momento determinado, Burning querían ser algo así como la Velvet underground, pero se quedaban en unos rockerillos un poco empalagosos y plastas. Sus canciones habrían tenido un pase con dos minutos, pero duraban cinco o seis.

Otro mundo es posible...

... si padeces dislexia.

Me pasé años pensando que existía un libro llamado "La autopista de Elvis". Nunca me quedó demasiado claro a qué hacía referencia el título, pero sospechaba que tendría que ver con su carrera. Y no, resulta que hace un tiempo comprobé que lo que yo pensaba que era una autopista era algo un poco diferente: una autopsia.

Los lápices de cuando éramos pequeños estaban hechos con madera de cerdo, no de cedro.

En Valencia hay una calle que se llama Baró del Cancer, y no Barò de Carcer.

Y donde yo veía una crepería, resulta que había una ortopedia. Pero eso ya no es dislexia, es gula y astigmatismo y miopía.

Por cierto, odio mi trabajo y ya somos a lunes. Me van a disculpar, pero FFFUUUU.






domingo, 21 de agosto de 2011

El origen perverso del cristianismo

   Hace unos días leí en un periódico que la manifestación a favor del laicismo y en protesta por la venida del Papa que tuvo lugar el día 17 de agosto estaba convocada por AMAL (Asociación Madrileña de Ateos y Librepensadores), España Laica y Redes Cristianas. Cuando leí lo de Redes Cristianas creí que era un error informativo. Poco después vi otra vez el nombre de Redes Cristianas como coorganizadores del evento, tras lo cual decidí buscar en Internet para ver qué era eso de las Redes Cristianas. Pues bien, resulta que las Redes Cristianas son un colectivo de cristianos que cuestionan ciertos principios jerárquicos de la Iglesia, abogan por la igualdad material (muy en la línea de la Teología de la Liberación), por la igualdad de la mujer dentro de la Iglesia, etc… Incluso aceptan la homosexualidad como una opción vital legítima. Cuanto menos me parece sorprendente que haya cristianos que piensen así. Y no sólo me parece sorprendente, sino que me parece estupendo.  Sin embargo, la base del grupo no dejaba de lado la Buena Nueva del Evangelio, como era de esperar. Y eso siempre da para pensar. Considero positivo el hecho de que ateos y cristianos estén en una misma manifestación en contra de lo que, evidentemente, es una muestra de histeria colectiva y de fanatismo religioso. Y es inteligente incluso que ese grupo de cristianos reivindiquen unos ideales sociales con los que, en principio, podría estar de acuerdo. Sin embargo, en el fondo de su doctrina está la hipótesis divina, la culpa, el pecado y la redención. Y eso no puede ser bueno, en ninguno de los casos.


   El ser humano es un animal que es consciente de su propia finitud y de su impotencia para poder rebasar los límites de su existencia. Eso es lo que hace al ser humano el más infeliz de los animales. Sin embargo es el animal que más capacidad tiene para elaborarse a sí mismo en base a su propia experiencia. En ese proceso de elaboración aparece insistentemente esa vivencia angustiosa de ser un animal pequeño, frágil y finito en un universo que amenaza con ser inmenso, todopoderoso e infinito. Y claro, aquí están las características de Dios: grande, todopoderoso e infinito. Esa sensación que tiene el ser humano de estar frente a algo grande es una vivencia que genera un sentimiento de asombro, pero también de miedo. Ser tan pequeño frente a algo tan grande. Y bien, esa sensación de miedo es la que aprovecha y fomenta la religión.

   El ser humano tiene miedo a la muerte, al dolor, a la soledad…, a todas esas cosas que lo empequeñecen y lo hacen frágil. Esto les pasa tanto a los creyentes como a los ateos. Sin embargo, la diferencia está en que ese sentimiento de ser insignificante ante algo tan grande los creyentes lo proyectan en una figura personal, que llaman Dios. Los ateos sencillamente se maravillan ante la Realidad, ante la Naturaleza.  Esto es, el sentimiento básico es el mismo: miedo a la finitud, a la impotencia y a la incertidumbre. Lo que diferencia una posición de la otra es lo que se hace con ese sentimiento: unos lo enfocan hacia una figura personal ficticia y otros hacia la realidad en sí. Los creyentes desprecian la realidad para divinizar un ideal (un ser personal inmenso, todopoderoso e infinito) mientras que los ateos divinizan la realidad, no acuden a ningún ideal, se quedan en lo terreno. Y hasta aquí, todo sería tan sólo una cuestión de creencia. Cada uno cree en lo que quiere. Pero todo no acaba ahí…


   El problema básico del cristianismo es que se aprovecha del miedo del otro para inculcar unas creencias perversas. El ser humano tiene miedo a la incertidumbre, el cristiano lo percibe y hace hincapié en el valle de lágrimas que es la realidad, para así acabar invitándole a que acepte una doctrina de la seguridad y de la salvación. El cristiano envidia a aquellos que son capaces de vivir por sí mismos, sin la hipótesis divina. Como los cristianos no son capaces de soportar ni de aceptar que otro sea capaz de hacer lo que ellos mismos no pueden hacer (vivir la vida sin Dios), directamente se las ingenian para convencer al que diviniza la realidad de que la realidad es un valle de lágrimas y de que sólo la fe en Dios salva y colma la angustia. De esto me convencí plenamente un día que un par de abuelitas me pidieron por la calle que las escuchara. Me empezaron a hablar de Dios, les dije que era ateo, y su respuesta fue “¿Pero tú sabes que en el mundo hay mucho dolor y enfermedad, no?”. La dulce abuelita se reveló como el peor de los lobos, que es ese que quiere crear inseguridad en el que vive tranquilamente sin necesidad de salvar su alma. Una vez está creada la inseguridad ya se es presa fácil para las mentiras del envidioso y del resentido.

   Los cristianos son lobos con piel de cordero.  Llámese Vaticano o Redes Cristianas.  Con los de Redes Cristianas quizá se puedan compartir ciertos planteamientos con respecto a las preocupaciones sociales, pero no creo que la doctrina de fondo que defienden sea beneficiosa para ningún individuo, ni siquiera para ellos mismos. Por muy abiertos que sean, en el fondo está la idea del Pecado Original, del Paraíso Celestial y del Dios-Padre redentor. Y estas ideas debilitan y limitan las potencialidades del  individuo, que siempre puede llegar mucho más lejos de lo que otros puedan hacerle creer. Decía Spinoza que “nadie sabe lo que puede un cuerpo”. Y es la religión lo que, con su énfasis en lo espiritual e inmaterial, limita lo que puede un cuerpo. Spinoza lo tenía claro y por eso se atrevió a decir “Deus sive Natura” (o lo que viene a ser lo mismo: Dios es la Naturaleza).  Y de ahí al Artículo VI de la “Ley contra el cristianismo” sólo hay un paso:

“A la historia sagrada se le llamará con el nombre que merece, historia maldita; las palabras “Dios”, “salvador”, “redentor”, “santo”, se las empleará como insultos, como divisas para criminales.” (FRIEDRICH NIETZSCHE, El anticristo).


sábado, 13 de agosto de 2011

Evasión

Los púgiles renqueaban sobre la lona sudada. Sus resoplidos asmáticos se oían desde la última fila. La cerveza sabía a calcetín viejo, y ya no se podía fumar. Los asientos de piel sintética se pegaban al culo de sus trajes arrugados. La mujer en bikini que anunciaba los rounds trastabillaba sobre tacones demasiado altos de plexiglás.

Pero todos preferían estar aquí a ir a casa y enfrentarse a sus familias.

viernes, 12 de agosto de 2011

De la violencia callejera a la pasarela revolucionaria

   Sólo me he pegado dos veces en mi vida. La primera de ellas tendría unos doce años. Estaba jugando al fútbol en el colegio. Uno del otro equipo, Ignacio, me puso una zancadilla. Yo, ante tal agresión y después de hacer una pirueta para no caer, di media vuelta y al zarandear el brazo en el aire le golpeé en la boca al chaval, partiéndole el labio prácticamente sin querer. Inmediatamente le pedí perdón, asustado, y rogando que no se lo dijera a la directora.  Él, con más cara de susto que yo y casi en estado de shock debido a la sangre que le brotaba del labio, no contó nada. Todavía le estoy infinitamente agradecido. La segunda vez que me pegué con alguien, un par de años después, en realidad no me pegué. Más bien me pegaron, y me dejaron en KO técnico en el suelo, con las marcas de los dientes en la parte interior de las mejillas.  En aquel momento, en el suelo, mareado, con sangre en la boca y sin saber muy bien qué pasaba, tomé una decisión crucial en mi vida: no iba a ser una persona violenta. 

   No ser una persona violenta en un mundo esencialmente violento es complicado, pero de alguna manera se puede llevar a cabo, siempre y cuando estés en una situación privilegiada. Todo esto viene a colación de las revueltas que han tenido lugar hace unos días en Inglaterra. Vaya por delante que no justifico ningún tipo de violencia en principio. No obstante, este tipo de fenómenos creo que hay que repensarlos una y otra vez antes de pasar al juicio. Desde luego, pegar a la gente por la calle, robar a cualquiera,  romper los escaparates y destrozar tiendas no es la mejor manera de enfrentarse a una situación que se considera injusta. Por ejemplo, pegar a un niño en plena calle y robarle invalida automáticamente toda posible reivindicación, por justa que sea. Aquí la cuestión que se podría analizar es si los rebeldes ingleses están reivindicando algo o si realmente saben por qué hacen lo que hacen. Dudo ambas cosas.


   Pues bien. Parece ser que el barrio de Tottenham, uno en los que se ha originado toda esta espiral de violencia,  es totalmente marginal.  Y claro, cuando no tienes estudios ni dinero ni trabajo ni apoyo social ni futuro, y cuando además por si fuera poco desde el gobierno se amenaza con recortes sociales…, pues ya nada tiene sentido, y todo da igual. Nihilismo exacerbado como única vía de escape. O mejor dicho, como única vía. De momento, la moral (que siempre es “burguesa” de un modo u otro) se desconecta y sale lo que sale. Como ya nada tiene valor, aparece  ese salvaje que se agazapa de forma latente en todos nosotros, y que está esperando la ocasión para salir a pasear. Algo parecido ocurre en Palestina. Me parece horrible que haya gente que cometa actos terroristas en Oriente Medio, tanto de un lado como del otro. En general, el terrorismo me parece condenable en sí mismo, en cualquier lugar del mundo. Sin embargo, si viviera en Palestina, estuviera enfermo, no llegaran medicinas, ni comidas, ni productos vitales; si viera cómo destruyen todo lo que tengo alrededor quedando un paisaje totalmente desolado; si tuviera que ver cómo mis hijos o mis familiares son maltratados sistemáticamente…  ¿Me importaría suicidarme mientras mato a los demás?  Para decirlo de otro modo: la moral es para quien tiene el estómago lleno y una cierta perspectiva de futuro, es decir, para quien tiene una posición privilegiada en el mundo. Y a esto es a lo que me refería en el párrafo anterior cuando decía que se puede no ser violento en un mundo violento si estás en posición privilegiada. Cuando las necesidades materiales no se satisfacen, la moral queda en suspenso.  Hobbes lo vio bien claro en su día.

   Insisto en que no justifico ningún tipo de violencia en principio. Pero tal vez, para que no ocurriera lo que ha pasado, habría que empezar a intentar comprender por qué pasan estas cosas y no escudarse en el fácil “es que son delincuentes”, que no por fácil es menos cierto.

   Leo opiniones, escucho y proceso.  Lo que más me sorprende es leer y escuchar determinadas opiniones. Me llama la atención la facilidad con la que algunos se ponen a favor de los disturbios, o en contra. Me contraría la ligereza de los revolucionarios de pasarela, que siempre están detrás de una pantalla de ordenador, con la nevera más o menos llena, y  con conexión a internet propia. También es muy fácil tomar partido de modo inmediato, a favor de los vaqueros o de los indios. Lo realmente complicado es ser crítico. Y ser crítico no significa poner a caldo lo que dice o hace otro. Ser crítico significa saber discernir, sopesar argumentos que se oponen, y mantener una posición fundamentada en los opuestos y no en una sola de las partes. Ser crítico implica tanto el derecho a equivocarse al emitir una opinión como el derecho a corregirla sin que se le emparede por ello. Pero no, parece ser que mola más darse un viaje por la pasarela y mostrar lo izquierdistas que somos, o lo libertarios, o qué sé yo. Y es que a veces me da la impresión de que en ciertos contextos no hay tanta diferencia entre Britney Spears y algunos izquierdistas, al menos en lo que respecta a la pasión por la pasarela. Una cantinela pop se repite una y otra vez en mi cabeza: “todo, todo es mentira, como siempre ha sucedido”. Y es que en el fondo así es.



  

jueves, 11 de agosto de 2011

Gerontocracia

El Dúo Dinámico (nombre artístico aún pendiente de ser objeto de pleito por DC cómics) va a grabar un disco con Andy y Lucas, Alaska y otra gente del palo.

Las apáticas cuerdas vocales de Lou Reed se juntan con los plúmbeos Metallica para grabar un engendro conjunto.

La Bienquerida graba canciones con Los Planetas.

Y esa sensación de que te dan puré con grumos cuando querías una ensalada fresquita...

martes, 9 de agosto de 2011

Pienso

Cuando empiezas a separar la basura, te das cuenta de que tiras más bolsas, botes y cajas que sobras de comida. No sé cómo interpretarlo, pero a veces tengo la impresión de comer pienso.

lunes, 8 de agosto de 2011

La docencia como problema

  Sí, soy profesor, y no soy funcionario. Y en un punto me da igual. Dicen que las cosas están tan mal que cualquier día los alumnos van a venir con metralletas a clase y nos van a agujerear. Pero, la verdad, lo que yo me pregunto es si no será al revés. Si no llegará un momento en que los profesores irán con metralletas a clase y acabarán con todos. El otro día lo comentaba con un compañero. Nos reíamos, pero la verdad es que no tiene ni gracia. Ir todos los días a repetir un programa establecido por el Estado que, en realidad, no tiene ni pies ni cabeza. Se esfuerzan por hacer unas programaciones que tengan lógica. Y cuanto más se esfuerzan más absurdas y contraproducentes son. Por otro lado, alguien dirá que el buen profesor ha de ser creativo. Claro, si tienes un programa de selectividad que tienes que cubrir, no sé dónde estará la creatividad. Si queréis les explico a Nietzsche vestido de pavo real, a la pata coja, sobre un taburete. Con suerte me meterán una paliza. En el mejor de los casos dirán aquello de "este tío está rayao" (a veces es lo único que saben recitar de memoria). Lo que yo me pregunto es cómo se puede ser creativo con unos programas de mierda, con un alumnado que se caracteriza por el desinterés más absoluto por lo que les rodea (un alumna el otro día no sabía lo que era el Festival de Benicàssim porque nunca había oído hablar de él) y por un cinismo que ni ellos mismos entienden, pero que sin quererlo ellos les convierte en carne de cañón del departamento de psiquiatría del centro sanitario más cercano. Sí, asco y miedo en Valencia, en España, y en este puto mundo de mierda. La docencia en realidad no existe como problema. Aquí la cuestión es cómo lidiar con una pandilla de memos -los padres, los hijos, los burócratas que diseñan los planes de educación- que hacen que los alumnos vengan a clase con ganas de nada, porque es que ya ni les hace ilusión ir a hacerse porros al parque (para mí eso ya sería una manera más que digna de manejarse en la realidad)

  Sí, bienaventurados los que tienen vacaciones, y bienaventurados también todos aquellos que tienen un curro alienante y mal pagado, porque se dan cuenta de que ni el reino de los cielos será suyo ni hostias en vinagre. Igual no tengo razón en nada de lo que he dicho. Pero ¿sabéis qué? Me da igual.   A todo esto, buenos días.

domingo, 7 de agosto de 2011

Impuesto sobre la herencia.

Tengo los ojos de mi madre, los brazos de mi madre, las caderas de mi madre, las piernas de mi madre, las uñas de mi madre. Odio las gambas porque mi hermano mediano odia las gambas. Odio el queso porque mi hermano mayor odia el queso. Odio cómo crujen el azucar, la arena y la sal, porque mi madre odia cómo crujen el azucar, la arena y la sal. Odio el oro, porque mi madre lo odia. Odio ciertas provincias españolas porque mi madre las odia (y a sus habitantes también). Odio las mechas en el pelo, porque a un novio le gustaban demasiado otras personas con mechas en el pelo. Calzo antes el pie derecho que el izquierdo, porque en la tele dijeron que daba suerte. Nunca dejo el bolso en el suelo, porque en la tele dijeron que daba mala suerte. Cuando como galletas, las golpeo dos veces (de canto) contra la mesa antes de meterlas en la leche, porque sí.

martes, 2 de agosto de 2011

Tragedia costumbrista de un poeta acomodado


Un chino con los ojos vidriosos ante

una caja de preservativos XL.

Un emo viendo pretty

Woman en la tele.


Ramoncín.


Un iPhone sin aplicaciones.

Crilín sin Goku.

Belén Esteban haciendo la primitiva

en un sudoku.


Ramoncín habla.


Un párroco sin monaguillos.

Dos chicas, una ensaladera.

Don Pim Pon se repasa

la brasiñeña a cera.


Ramoncín canta.

sábado, 30 de julio de 2011

If my thoughts could be seen ...

A veces cuando voy sola por la calle, o en el autobús, o en el metro, me da por pedir perdón. Pero pido perdón mentalmente. Y es que nunca se sabe si alguien a tu alrededor es capaz de leer el pensamiento. Y claro, si un alma cándida cae en mi "canal de televisión" mental privado, lo más posible es que acabe llorando en un rincón, mientras se chupa el dedo, porque normalmente no voy pensando en nubecicas perfumadas con forma de bebé oveja, ni en perritos vestidos de colegial. En cambio lo que sí que puede encontrar son sempiternos despotriques de la gente que tengo cerca, ganas de partir alguna que otra cabeza y más rencor que azufre hay en el infierno.

Así que por si esto lo lee algún mentalista, le pido perdón de antemano; y en caso de que la función haya sido de su agrado, le recomiendo que no olvide sintonizar mi canal los lunes a las siete en punto de la mañana. Gore del duro, del bueno.

Y me he olvidado de cómo se escribe, así que ya puestos, pido perdón también. Para la próxima prometo no abusar de frases telegráficas.

miércoles, 27 de julio de 2011

Decir la bienvenida

   La normalidad es extraña en sí misma, y eso hace que me pregunte hasta qué punto la palabra sirve para algo.  Cuando la  normalidad se difumina y la locura resplandece,  hay un sí y un no, y un no saber qué pasa entre las trizas que uno se obsequia por costumbre. Quizás es que unas cosas se compensan con las otras. En cualquier caso, este blog sale de donde sale, y los que formamos parte de él lo sabemos.  Nace de los lazos que hemos ido tejiendo unos cuantos amigos durante los últimos años. Como suele decirse, no están todos los que son, pero sí que son todos los que están. Y estos que son y que están, si están es por algo. A eso es a lo que iba. ¿Por qué son todos los que están? O mejor… ¿Qué son todos los que están?

    Pese a que pueda sonar trillado, pienso que la vida es un desierto, con dunas de ida y vuelta, con un sol implacable que deslumbra y desorienta, haciendo que nos zarandeemos sin prisa de lado a lado, entre extremos que no acabamos nunca de asimilar. De pronto, en el avance hacia ningún lugar te encuentras con alguien con el que compartes algo que no sabes qué es. Y no hace falta saberlo ni decirlo, porque está de más. O tal vez no...

   Es por ello que a veces uno intuye que hace falta decirlo. Puede que haya llegado ese momento y que este blog sea esa declaración. Eso es el manicomio de colegas. Un espacio de palabra en el que la normalidad y la locura se disimulan al volverse, en un abrir y cerrar de labios, en una sombra en la que ninguna de las dos se atreve a mirar.  Puede ser que sea este el intersticio en el que irán entrando todos esos desvaríos que os hacen especiales. Todo desvarío será bienvenido. Sin preocuparnos del tiempo ni del futuro ni de nada. Y sí, ”será perfecto, aunque no dure para siempre.”